La psicoterapia deja huella en la sangre: primeros biomarcadores de respuesta en depresión

Un equipo de Barcelona (IIBB-CSIC y Sant Pau) ha observado que la rehabilitación cognitiva y la psicoeducación producen cambios distintos en los microARN de la sangre de pacientes con depresión. Es un estudio pequeño y exploratorio, publicado en Scientific Reports.
Qué han encontrado
Investigadores del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona (IIBB-CSIC) y del Institut de Recerca de Sant Pau han visto que dos terapias psicológicas para la depresión dejan cambios medibles en la sangre: en concreto, en los microARN, pequeñas moléculas que regulan qué genes se activan.
Cómo lo han estudiado
Analizaron 38 microARN en 22 pacientes con depresión mayor antes y después de doce sesiones semanales de rehabilitación cognitiva integral o de psicoeducación. La rehabilitación cognitiva modificó siete microARN relacionados con la plasticidad neuronal y la transmisión sináptica, y coincidió con mejoras objetivas en atención y memoria. La psicoeducación modificó otros dos, ligados a la resistencia al estrés celular, sin mejora cognitiva medible.
Por qué es relevante
Cada intervención mostró una trayectoria molecular propia. Para los autores, abre la puerta a una psiquiatría de precisión en la que el perfil biológico ayude a elegir la terapia y a seguir su efecto. También es un argumento más de que la psicoterapia tiene un efecto biológico real.
Lo que hay que tener en cuenta
Es un estudio exploratorio con una muestra muy pequeña que habrá que replicar. Los autores reconocen que aún no saben si los cambios moleculares causan la mejoría o son una consecuencia de ella, y los biomarcadores no tienen todavía uso clínico. Publicado en Scientific Reports en junio de 2026.
Fuente: Scientific Reports
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